La peste es una enfermedad causada por la bacteria Yersinia pestis. La bacteria está presente de forma natural en algunos roedores salvajes y otros animales del oeste de los Estados Unidos. Las personas pueden infectarse por las picaduras de pulgas de roedores, por entrar en contacto con tejidos o fluidos corporales de animales infectados, o por inhalar gotas provenientes de la respiración de animales o personas con peste neumónica.
Tipos de peste
La peste puede propagarse de diversas maneras. Dependiendo de cómo la bacteria ingrese al cuerpo, la enfermedad se puede desarrollar de las siguientes maneras:
- Cuando la bacteria Y. pestis ingresa al cuerpo por medio de la picadura de una pulga infectada o a través de un corte o herida en la piel, la bacteria se multiplica cerca del lugar por donde ingresó, y la enfermedad desarrollada se denomina peste bubónica. Se llama “bubones” a la inflamación dolorosa de los ganglios linfáticos. La peste bubónica es la enfermedad más frecuente. De no ser tratada, puede derivar en peste septicémica.
- Cuando la bacteria Y. pestis se acumula en el torrente sanguíneo, se produce un shock séptico y la enfermedad desarrollada se denomina peste septicémica.
- Cuando se inhala la bacteria Y. pestis, se infectan los pulmones y la enfermedad desarrollada se denomina peste neumónica. La peste neumónica también se puede producir cuando la bacteria se extiende a los pulmones de pacientes con peste bubónica o septicémica sin tratar. La peste neumónica es motivo de especial preocupación porque puede propagarse de persona a persona.
¿Cuáles son los síntomas de la peste?
La peste bubónica puede causar fiebre, dolor de cabeza, náuseas y una o más inflamaciones dolorosas de los ganglios linfáticos. La peste septicémica puede causar fiebre, debilidad extrema, dolor abdominal y fallo multiorgánico. La peste neumónica puede causar fiebre, dolor de cabeza, debilidad y tos con flema o sangre debido a la infección en los pulmones (neumonía). La neumonía se agrava con rapidez y puede ser mortal si no se trata temprano.
Si presenta síntomas tras exponerse a roedores salvajes, pulgas o animales enfermos, consulte con un proveedor de atención médica lo más pronto posible y adviértales de su exposición. Si cree que ha estado expuesto a la peste neumónica de manera intencional, debe contactarse con las autoridades policiales de inmediato.
No existe ninguna vacuna contra la peste neumónica. Se utilizan antibióticos para evitar que las personas que han estado expuestas a la peste se enfermen. El tratamiento temprano con antibióticos apropiados es fundamental ya que, de no ser tratada, la peste es casi siempre mortal, sobre todo en su forma neumónica. Solo debe utilizar antibióticos para prevenir o tratar la peste bajo la supervisión de su proveedor de atención médica o del departamento de salud local.
¿Cómo puedo protegerme a mí mismo y a los demás?
- Elimine las fuentes de alimento, pode la vegetación alrededor de su casa, almacene la leña al menos a 12 pulgadas (30 cm) del suelo y lejos de su hogar, y selle todos los huecos y agujeros de su casa o dependencias para prevenir una infestación de roedores.
- Evite entrar en contacto con animales silvestres enfermos o muertos siempre que sea posible. Si necesita deshacerse de un animal muerto, utilice una mascarilla bien ajustada y guantes desechables. Utilice una bolsa de plástico del revés para recoger el cadáver. Coloque el cadáver en una bolsa doble y deséchelo en un tacho de basura hermético. Lávese las manos con agua y jabón de inmediato.
- Utilice repelente si cree que podría estar expuesto a pulgas al realizar actividades como acampar, hacer senderismo o trabajar al aire libre. Los productos que contienen DEET se pueden aplicar tanto sobre la piel como sobre la ropa, y los productos que contienen permetrina se pueden aplicar sobre la ropa (siga siempre las instrucciones de la etiqueta). Procure tener cuidado al aplicar repelente a los niños. La herramienta de búsqueda de la EPA (por su sigla en inglés, Agencia de Protección Ambiental) puede ayudarle a encontrar el repelente que mejor se adapte a sus necesidades.
- Evite que sus mascotas se infecten (consulte Mascotas y la peste) aplicando productos antipulgas y evitando que deambulen libremente.
- No permita que perros o gatos que andan sueltos duerman en su cama.
Mascotas y la peste
- Los gatos son muy susceptibles a la peste y son una fuente común de infección en las personas, en especial para los dueños y veterinarios. Los perros infectados con la peste tienen menos probabilidades de enfermarse. Los gatos (y, a veces, los perros u otros animales) con peste neumónica pueden suponer un riesgo significativo para sus dueños, los veterinarios y otras personas que manipulen o estén en contacto cercano con estos animales debido a la posible aerosolización de las bacterias. La transmisión a los seres humanos también puede producirse de manera directa a través de mordeduras, arañazos y por el contacto con fluidos infecciosos, o de manera indirecta por la exposición a pulgas infectadas provenientes de sus mascotas.
- Si vive en zonas donde se ha detectado la peste (solo en inglés), consulte con su veterinario sobre medicamentos eficaces y regulares para el control de pulgas en perros y gatos, y no permita que estos animales deambulen libremente. Las mascotas que andan sueltas tienen más probabilidades de entrar en contacto con animales infectados por la peste o con pulgas y podrían llevarlos a los hogares. Si su mascota se enferma, acuda al veterinario lo antes posible.
- No permita que sus mascotas maten animales o se alimenten de animales muertos.
La peste en el Estado de Washington
La peste en el Estado de Washington: el muestreo serológico de 8,921 carnívoros silvestres recogidos entre 1975 y 2014 mostró una seropositividad del 2.5 %. Solo un animal ha dado positivo desde 2003. La mayoría de los animales sometidos a pruebas en los últimos años procedían del Departamento de Vida Silvestre de la Tribu Yakama. Otros colaboradores en la vigilancia incluyen a los tramperos con licencia del Departamento de Pesca y Vida Silvestre, la División Forestal y de Vida Silvestre de la Tribu Makah y el Centro de Entrenamiento Yakima de la Base Conjunta Lewis-McChord. Las infecciones en humanos son poco frecuentes; el último caso registrado en un residente de Washington fue el de un cazador de animales en Yakima que se expuso al desollar un gato montés en 1984.
Vigilancia de enfermedades en la fauna silvestre (disponible en inglés)
- 2010-2014 Wildlife Plague Surveillance (PDF)
- 2009-2010 Wildlife Plague Surveillance (PDF)
- 2008-2009 Wildlife Plague Surveillance (PDF)
- 1975-2008 Wildlife Plague Surveillance (PDF)
Recursos adicionales
Peste, Condiciones de declaración obligatoria (solo en inglés)
Guía veterinaria de los CDC para evitar la peste (solo en inglés)